Motivación
La Conferencia de Ministros europeos de Educación Superior celebrada en Bergen (Mayo 2005) tomó la decisión de adoptar un marco comprensivo de cualificaciones para el espacio europeo de educación superior, que está construido sobre los denominados "descriptores de Dublín".
Este marco contempla la existencia de tres ciclos (permitiendo, en cada contexto nacional, la posibilidad de ciclos intermedios), cada uno de ellos descrito en términos de descriptores genéricos basados en resultados del aprendizaje y destrezas o competencias e incluyendo una cuantificación orientativa de los créditos que se deben asignar a los dos primeros ciclos.
Los Ministros se comprometieron a elaborar, en cada uno de sus países, el correspondiente marco nacional de cualificaciones para su sistema de educación superior y que este fuera compatible y comparable con el marco europeo antes mencionado. Este marco debiera estar en pleno funcionamiento en el año 2010 y para 2007 su elaboración y puesta en marcha debiera estar ya iniciada.
En este momento nuestro país tiene la obligación de diseñar y poner en marcha el marco nacional correspondiente a la educación superior. La puesta en práctica de un marco de estas características permitiría un fácil reingreso en nuestro sistema de educación superior de aquellos profesionales que precisen de una formación adicional bien por las nuevas demandas que el mercado laboral impone (por ejemplo, realización de un Master) o para mejorar sus expectativas de promoción o para obtener un título de Grado o de Master por parte de aquellos egresados que en su momento no alcanzaron la formación necesaria.
No cabe duda que la introducción de un instrumento como este en nuestro país implica no pocos cambios estructurales y de gestión. La existencia de niveles en un marco de cualificaciones sin un título oficial asociado se aleja claramente de la actual situación en nuestro país y la cuestión de quien asigna el nivel a un estudiante en función de la formación recibida (o de su práctica profesional) no es baladí. Esta es la herramienta que permitiría romper con los compartimentos estancos o los callejones sin salida que caracterizan a los sistemas de educación superior de nuestro entorno europeo.
El REAL DECRETO 1393/2007 por el que se establece la ordenación de las enseñanzas universitarias oficiales, indica que los nuevos planes de estudio tendrán que contemplar en su diseño tanto las competencias que indica el Marco Europeo de Cualificaciones para la Educación Superior como las competencias que marque el correspondiente marco español, MECES, que se encuentra en la actualidad en proceso de elaboración. Además la ANECA tendrá que velar por esta cuestión tanto en los procesos de verificación como en los procesos de acreditación posteriores.
